fbpx

Los niños pueden verse afectados por diversos trastornos durante su desarrollo y algunos son característicos de esta etapa. La dislalia es uno de ellos y se presentan en la gran mayoría de niños.

La dislalia es un trastorno fonológico que consiste en la incapacidad del niño/a para pronunciar correctamente los sonidos del habla que son esperables según la edad y desarrollo del niño/a. Este trastorno suele presentarse entre los tres y los cinco años y supone el trastorno del lenguaje más común en los niños.

Consiste en sustituir, distorsionar u omitir sonidos cuando se habla, ya sea al inicio, al medio o al final de las palabras.

Es importante considerar que los niños, como parte de su desarrollo, suelen presentar problemas articulatorios mientras adquieren los ajustes motores necesarios, en este caso se habla de dislalia del desarrollo. Sin embargo, si este trastorno persiste en el niño después de los cuatro años, debe ser una señal de alerta para los padres, pues podrían estar frente a una dislalia funcional y sería necesario iniciar una intervención. Esta dificultad para articular y pronunciar bien los fonemas puede generar que no todas las personas comprendan lo que el niño intenta decir y tornar su habla en un balbuceo ininteligible.

Para determinar si un niño tiene dislalia es importante realizar una evaluación especializada.

  • Dislalia funcional o evolutiva:

Es la más frecuente. Se caracteriza por el mal funcionamiento de los órganos implicados en la articulación de los fonemas. Algunos ejemplos serían los cambios de fonemas al hablar como la “R” por la “S” o la “S” por la “Z”.

Todos los niños presentan este tipo de alteraciones en los primeros an?os de su vida, pero es a partir de los cuatro an?os cuando se puede hablar de dislalia.

  • Dislalia orgánica:

Este tipo de dislalia provoca una dificultad en el lenguaje debido a problemas orgánicos, que englobarían anomalías del sistema nervioso central o bien malformaciones de algún órgano del aparato fonador.

Ir arriba